Un juego de emociones y sentimientos; goles y estrellas; camisetas y escudos, selecciones y clubes. Eso es todo lo que tiene el fútbol para nosotros y muchos amantes que son fieles a una camiseta lo reconocen, ya sea que llegue la mejor oferta del mundo, siempre habrá el anhelado sueño de defender los colores que más aman hasta el final. Esta es la historia de un grande, amante y devoto a su único escudo.

Paolo Maldini es considerado como un de los mejores defensas del A. C. Milán y uno de los más importantes que ha tenido Italia. Desde los 80 hasta inicio de los 2000 fue la resaltante figura como capitán del Club, donde disputó más de 900 partidos.

A medida que su amor por la camiseta iba creciendo era imposible separarlo de su casa, pero al ser uno de los mejores, era obvio que tuviese muchas propuestas y entrenadores que lo quisieran en su equipo, tal como lo fue, Sir Alex Ferguson, en ese entonces, director técnico del Manchester United.

En un evento con el padre de Paolo, el señor Cesare Maldini, un ex jugador de fútbol profesional y adivinen de qué equipo. Sí, del Milán. Donde Jugó más de 400 partidos con la camiseta del club. En ese preciso momento se encontraba en la misma reunión con Sir Alex, quien no dudó e intentó hablar con el señor Cesare, para que Paolo fiche por los “diablos rojos”, a lo que este le respondió:

"Mi abuelo era del Milan, mi padre era del Milan, yo soy del Milan, mis hijos son del Milan, olvídalo, nunca va a ir".
Fue así que Ferguson se quedaría con las ganas de tener a Maldini en su equipo, pero reconoció que el padre del defensa fue muy correcto para resolver la situación.

"Al menos lo intenté, pero lo único que obtuve fue un apretón de manos", dijo Sir Alex.